¿Serías capaz de arriesgar absolutamente todo cuando la vida te da una oportunidad única? Lee la historia de Robert, y reflexiona sobre qué habrías hecho tú en su lugar:


La cafetería estaba rodeada de cierto olor a húmedo, como ya era común en cualquier recodo de Venecia por aquella época. Los colores que rodeaban al holandés, sentado con cierto aburrimiento en una silla de hierro, le quitaban el poco ánimo que le quedaba esperando a quien ya llevaba cierto retraso.

Justo después de ver el reloj por quinta vez, notó que se le acercaba un hombre. Sabía que estaba esperando a un bohemio y que la pinta podía ser algo fuera de lo común, pero el aspecto de éste era más bien descuidado. Parecía más bien alguien que había vivido en la calle las últimas semanas.

El hombre le sonrió, mientras caminaba directamente hacia él.

«Pues su aspecto es peor de lo que me imaginaba», pensó.

–Hola… tú debes ser Joost, ¿Cierto? soy Robert. Gracias, gracias por venir.

El apretón de manos no fue nada memorable. El tal Robert no llegaba a los cuarenta pero aparentaba mucha más edad. El pelo aleatorio, la boca en una mueca apretada y una complexión que sugería una mala alimentación completaban todo el cuadro.

Contrastaban con su apariencia sus ojos increíblemente penetrantes. Eran como una ventana hacia otro mundo, muy separado de esta realidad en la que su presencia dejaba mucho que desear.

—Entiendo que actualmente escribes un catálogo para la universidad, ¿Cierto? —El tono de Joost sugería que quería ir al grano de inmediato.

—Sí. Pero puedo escribir casi cualquier cosa. He hecho reportajes, ficción, guiones… ¿Qué tiene en mente?

—¿Yo? en mente tengo muchas cosas, pero solo soy un agente de libros. ¿Tienes experiencia en el tema?

—Uh… la verdad no, no he escrito ningún libro todavía. Pero tengo algunas ideas.

—Bueno, pues… cuéntame de esas ideas.

El holandés pasó los siguientes diez minutos tratando de disimular la cara de aburrimiento que le producían los proyectos literarios del otro. Demasiado lugar común uno. Poco mercadeable el otro. Ni hablar, otro más.

—¿De verdad, es lo único que tienes?

—Bueno… tengo otro sobre historia.

Joost resopló. «Quizá las otras ideas no sean tan malas, después de todo»

—No, espere… sé que suena aburrido, pero no sería un libro de historia como cualquier otro. Se enfocaría en cómo diversas figuras a lo largo de la historia han logrado surgir recurriendo a toda clase de estratagemas y subterfugios con tal de dominar a los demás… sería como un compendio de la influencia que han ejercido algunos a lo largo de siglos.

Esta vez, Joost decidió darle una oportunidad.

—A ver, ¿Tienes algo en concreto que hayas adelantado?

Robert procedió a narrarle con todo lujo de detalles el primer capítulo; el único que había pensado y repensado una y otra vez, al punto de pulirlo y convertirse en su mejor tarjeta de presentación. De su anterior actitud enjuta y retraída, surgió un narrador erguido, que usaba las manos elocuentemente, cuyo tono de voz subía y proyectaba con pasión su idea.

Sus ojos fulguraban aún más.

El holandés quedó impresionado.

—¿Cuántos otros capítulos como ése podrías escribir?

—Pues… no lo sé, pues tengo muchos títulos que vienen y van. Calculo que más de veinte.

—Más que suficiente —se quedó pensando casi un minuto completo, antes de continuar— Te propongo algo que quizá te interese: Escribe una sinopsis del libro completo, y si me gusta de verdad, te pagaré una mensualidad fija mientras lo escribes. ¿Qué opinas?

Robert se puso blanco.

—¿Pagarme mientras escribo el libro? ¿Es en serio?

—En serio. Pero sólo si me convences con la sinopsis.

Sellaron el trato en ese momento.

El problema era que Robert vivía al día, y las cuentas siempre quedaban en rojo. En menos de una semana terminaba el trabajo en Europa y tendría que volver a Estados Unidos para seguir cazando proyectos literarios aquí y allá para subsistir. Era imposible desarrollar una buena sinopsis en esas circunstancias.

Llevaba años como freelancer, sin rumbo fijo. Calculaba que en los últimos quince años había tenido más de 80 trabajos distintos, desde traductor hasta albañil. Esta oportunidad que le ofrecían podría ser única en la vida.

Al volver a su país, tomó la decisión de hablar con sus padres para pedirles prestado el dinero suficiente como para mantenerse tres meses y concentrarse en la sinopsis. Era un salto de fe, pues era dejar a todos sus clientes abandonados durante ese plazo, lo que significaría que quedaría literalmente sin sustento financiero (y endeudado) si fracasaba.

Así que puso manos a la obra, entregando cuerpo y alma a su proyecto.

Varios meses después, el holandés recibía el manuscrito. No se parecía en absoluto a un libro de historia. De hecho, no se parecía a nada que hubiese leído antes.

Le dio luz verde, y Robert al fin pudo respirar. Podría dedicarse a lo que más le fascinaba: investigar, indagar, desenterrar anécdotas, relacionar casos históricos y plasmarlos de forma práctica en un solo volumen. Se tomó dos años en terminar su primer libro, apadrinado por quien casi fue ahuyentado por aquella insólita primera impresión.

En 1998 Joost Elffers terminaba de ‘armar’ el libro y lo vendió a Penguin Random House.

Poco a poco, «Las 48 Leyes del Poder» de Robert Greene se volvió un fenómeno mundial, vendiendo más de un millón de ejemplares solo en Estados Unidos.

Greene recuerda esos tres meses como un doloroso salto de fe. «Definitivamente, ya no era un crío en ese entonces».

No tenía espacio para improvisar.

Así que el ‘ir a por todas’ era una apuesta muy riesgosa.

¿Qué hubieses hecho tú en su caso?

Te invito a reflexionar al respecto.

Historias como ésta las he recopilado en mi libro «El Salero de Churchill y otras historias para pensar».

Es una fascinación que tengo últimamente: Que todos encontremos nuestro propósito.

¿Sabes qué es el mejor uso que puedes darle a este libro? que lo regales a alguien a quien quieras mucho, dedicándole una de las 70 historias que contiene.

Porque lo mejor de las historias no solo es aprender de ellas, sino compartirlas.

¿El primer paso? adquirir el libro en físico o ebook, aquí:https://www.amazon.com/Salero-Churchill-historias-pensar-Spanish/dp/1717784356/

Y si ya tienes el libro y te ha sido útil, me encantaría que pudieses agregar una reseña en esa misma página. ¡Gracias!

Te deseo todo el éxito,

Jesús Enrique Rosas
Director – Knesix Institute

Suscríbete a nuestras lecciones diarias y descarga nuestro ebook: "100+ tips de Comunicación No Verbal":