Las microexpresiones son movimientos involuntarios de los músculos del rostro y ocurren como reacción a una emoción. Si usted aprende a detectarlas, puede identificar las actitudes y sentimientos de la persona con la que habla sin que ésta lo note.

Las hemos oído mencionar en series como ‘Lie To Me’, ‘Dr. House’ y más recientemente ‘Billions’ siendo protagonistas en el arte de saber si una persona está mintiendo. En mi opinión, no solo son útiles en la detección de mentiras (Aunque para eso primero tiene que saber interrogar), sino también para conocer mejor a la otra persona.

Su principal característica: son involuntarias.

Las microexpresiones se llaman así no porque sean muy pequeñas, sino debido a que su duración en el rostro humano es increíblemente corta (aproximadamente la vigésima parte de un segundo).

Ésa es la razón por la que sean tan difíciles de notar si no está preparado.

Hay dos formas de detectarlas: para un análisis científico y exhaustivo, es necesario filmar a alta definición al sujeto para poder ver la grabación una y otra vez y si es necesario, cuadro a cuadro.

La otra forma (Y en realidad, la que le interesa) consiste en entrenarse para saber exactamente qué áreas del rostro debe observar y bajo cuáles circunstancias; con práctica, es posible detectarlas durante una conversación.

Observe por ejemplo esta imagen del actor Mads Mikkelsen:

Imagine que está hablando con él y le comenta que Robert, un conocido de ambos, tuvo una fuerte discusión con su pareja.

Apenas pronuncia estas palabras, nota que en el rostro de Mads se forma esta expresión…

Por un instante piensa que no es nada; pero esos movimientos de décimas de segundo son reacciones involuntarias que tratamos de ‘controlar’ instantáneamente y terminan por manifestarse, sobre todo cuando estamos desprevenidos.

¿Pudo identificarla? si hubiese sido una expresión completa, sería ésta:

 

Si le ha dicho a Mads que Robert ha tenido un altercado con su pareja y él sonríe, puede intuir que existe una conexión emocional. Es aquí donde le haría una pregunta directa sobre Robert (o su pareja), y estaría atento a su reacción.

Paul Ekman, pionero de las Microexpresiones

Paul Ekman, un científico estadounidense, creó el Facial Action Coding System (FACS), un método para clasificar los movimientos asociados a los músculos del rostro.

Ekman decidió agrupar los músculos en «clústers» o Unidades de Acción, de tal manera que fuese más fácil su clasificación.  Claro está, la frase «más fácil» es un eufemismo, pues aún con esta aproximación simplificada es posible contar más de 10.000 combinaciones distintas.

El «Proyecto Wizards»

Ekman llevó a cabo una investigación llamada «El Proyecto Wizards (magos)», posteriormente llamada Proyecto Diógenes. Consistía en determinar qué porcentaje de la población era capaz, de manera natural, de determinar a simple vista si una persona está mintiendo o no.  Los llamados «Magos» que determinaba el estudio, eran aquellas personas que podían ubicar mentiras con una efectividad mayor al 80% (presumiblemente por su facilidad para detectar microexpresiones de manera natural), mientras que una persona común y corriente no es mucho mejor que un aleatorio 50%.

El Estudio reveló que apenas el 0.0025% de la población tiene esta facultad, pues de 20.000 personas estudiadas, tan sólo 50 cumplieron con el criterio.  Hechos como éste han ayudado a alimentar el «mito» de los mentalistas que son capaces de leer la mente de las personas, cuando en realidad simplemente son individuos con una excelente capacidad de observación.

La práctica hace al maestro

Existen diversos programas de aprendizaje como nuestro Diplomado y Certificación Knesix™ con el que puede desarrollar la habilidad de identificar las microexpresiones y los distintos tipos de emociones, qué músculos están implicados en cuál manifestación y además, ejercicios para practicar.

Uno de los factores más importantes al estudiar microexpresiones, es estudiar basándose en videos reales. Si bien algunos programas tienen grabaciones de alta calidad y muy buena resolución, siempre se trata de actores ‘falsificando’ expresiones.

Es ideal aprenderlas mediante la observación de reacciones reales, como por ejemplo las noticias.

Aplicaciones en la actualidad

El estudio de las microexpresiones faciales ha probado su valía con creces en campos tan dispares como la criminología, la psicología y la medicina; en el Knesix Institute las aplicamos específicamente en la perfilación y detección de intenciones ocultas en el ámbito empresarial.

Para saber más de nuestro Diplomado y Certificación Knesix™, puede visitar este enlace: https://knesix.institute/diplomado/

Jesús Enrique Rosas – Director, Knesix Institute