Posgrado en Storytelling

Una historia bien contada es el arma de persuasión más efectiva.

Winston Churchill finalizaba la velada de una cena en casa de un amigo, a la que había asistido un buen número de personas.

Cada quien comenzaba a despedirse. Entre las palmadas de camaradería, las sonrisas cómplices y las buenas noches, el inglés pilló un movimiento poco usual con el rabillo del ojo.

Había visto a uno de los presentes agarrar uno de los finos saleros de la mesa y metérselo en el saco.

El primer impulso fue el de delatarlo inmediatamente, pues se sentía con la obligación moral hacia su anfitrión. Al mismo tiempo, detestaba ser indiscreto.

Tenía que haber una mejor forma.

Y se le ocurrió.

Se acercó a la mesa, tomó el pimentero acompañante sin que nadie lo viera y se lo metió en el saco. Fue hasta donde estaba el improvisado truhán, ya próximo a despedirse; le dio dos palmadas en el hombro y se inclinó hacia él, abriendo la solapa y mostrándole el pimentero:

“Creo que nos han visto… mejor los devolvemos, ¿No cree usted?”.

El hombre se puso pálido pero asintió enseguida. No dijo ni una palabra desde ese momento hasta que se marchó, después de dejar el salero en su lugar.

¿Qué puedes aprender de esta anécdota?

Esto es Storytelling: La capacidad de presentar una idea, envolviéndola en una historia.

La lección de la historia de Churchill:

"La persuasión es un juego donde conduces a los demás a actuar exactamente como tú quieres."

Dicho así es directo, seco, gris. Podrías expresárselo así a una audiencia, pensando que al ser una frase corta la recordarán mejor.

No es así.

La frase seca y gris la olvidarán.

Una historia, difícilmente. 

Es la magia del Storytelling.

A mediados de los 80, el psicólogo cognitivo Jerome Bruner expuso en su libro Actual Minds, Possible Worlds que somos 22 veces más propensos a recordar una historia que un hecho.

Hoy, gracias a los asombrosos avances en los campos de neurociencias y psicología cognitiva, sabemos más que nunca sobre cómo las historias afectan nuestro cerebro.

Las investigaciones de Paul Zak, pionero de la neuroeconomía, confirma que las historias llegan a alterar nuestra química cerebral, segregando no solo cortisol - la hormona del estrés - sino también la de la empatía: la oxitocina. 

La misma que segregamos cuando estamos enamorados.

Puedes imaginar las implicaciones que esto tiene para quienes trabajan en publicidad y mercadeo, pues todos quieren que nos enamoremos perdidamente de sus productos y servicios.

Ni hablar de las fascinantes investigaciones realizadas por Uri Hassan de la Universidad de Princeton; ha sido capaz de probar que las historias pueden disparar nuestro motor mental, lo que contrasta con esas deprimentes presentaciones en powerpoint que solo logran ponerte a dormir. 

Literalmente.

Él también explica cómo la actividad cerebral de una persona cuando narra una historia, y la de quien le escucha, son prácticamente idénticas. De hecho, es como si la mente de quien escucha estuviese experimentando la historia en carne propia.

Las implicaciones son miles; los seres humanos podemos compartir memorias y experiencias más allá de todo lo que podríamos imaginar.

Alguna vez te has sentido 'como si estuvieses allí', cuando leías un libro o veías una película? En realidad, así era. ¿Sentías tu corazón latir más fuerte? ¿Se te cortaba la respiración? ¿Tuviste que aguantar las lágrimas? 

Era la dinámica entre tu cortisol y tu oxitocina.

Hay una razón crítica por la que las historias son especialmente importantes hoy: Saturación.

Vivimos en una época en la que cada pocos años, se duplica la cantidad de información a la que estamos expuestos. Nuestros cerebros deben navegar a través de cada vez más y más información... en su mayor parte inútil y repetitiva.

Para poder llevar a cabo esta tarea, nos desconectamos preventivamente de nuestras emociones para poder procesar todo más rápido.

Más datos, menos emociones.

¿Existe un antídoto a esta realidad? sí, las historias. Las historias nos reconectan. Nos permiten compartir nuestras vulnerabilidades entre nosotros. Al afectar nuestra química cerebral, son capaces no solo de impactar a nuestro intelecto sino también a nuestro corazón. Ése es el por qué tantos sectores de comunicaciones están enfocados en el Storytelling hoy en día.

Podríamos ir más allá; podríamos asegurar que las historias son quizá nuestra arma más efectiva para poder vivir con un propósito, apoyar causas nobles y propiciar un cambio positivo en el mundo.

No solo quienes trabajan con historias, tienen historias para contar.

No necesitas ser un cineasta o un escritor para poder aprovechar el poder del storytelling. Solo necesitas a una persona; una persona que escuche tu primera anécdota. 

Las historias, las buenas historias, son su propio medio. Consiguen abrirse paso entre las toneladas de datos pues cada persona que la escucha, experimenta algo. Sorpresa, iluminación, regocijo, humor, reflexión. Y lo más importante: el impulso de compartirla con alguien más.

Pero debe comenzar contigo. 

Debes dar ese primer paso. 

Comienza esa ola hoy: comparte una historia. Podemos hacer muchísimas cosas si compartimos nuestras experiencias y las de otros, lo que hemos aprendido de ellas y lo que otros pueden aprovechar.

¿Quieres aprender paso a paso a narrar historias cautivantes? 

Desarrollarás esta habilidad en nuestro Posgrado en Storytelling y Oratoria.

El posgrado se enfoca en desarrollar tus habilidades persuasivas creando historias que atrapen a tu público, sea grande o pequeño, y lo cautiven. 

Contenido del Programa:

I - Las claves del Storyteller

Todo empieza con una historia que narrar. No importa si es un ejemplo, una analogía o un cuento, los seres humanos somos storytellers, y quien sepa dominar este arte dará el primer gran paso para dominar cualquier audiencia.


II - Desarrollar un guión cautivante

No basta con tener la historia perfecta, hace falta crear drama y catarsis en su desarrollo. Mantener al público al borde de su asiento esperando el desenlace, aún cuando sea un cuento de cinco minutos.


III - Semántica de las señales y las palabras

Aprende cómo identificar el verdadero significado de las palabras que usas y qué es lo que transmiten a lo largo del guión que creas.


IV - Cómo usar correctamente el material audiovisual

Todos estamos cansados de esas presentaciones llenas de datos y texto de principio a fin, las figuritas volando y los colores estridentes. ¿Cómo podemos implementar una presentación que sea atractiva y apoye nuestras ideas, más que distraer?


V - Análisis de ejemplos prácticos

Desde los discursos de Winston Churchill hasta las keynotes de Steve Jobs, todos tienen algo que enseñarnos; no existe el orador perfecto, así que de todos puedes aprender algo.


VI - Proyecto final


Investigadores Participantes:

Iván Brenes

Presidente CNE

Costa Rica

Emely Rizk

Directora, Descubrete

México

Christian Jaramillo Guzmán

Christian Jaramillo

Recruitment Director Scotiabank

México


Modalidad: 100% online, con un tutor responsable de tu aprendizaje.

En todo momento tu aprendizaje será guiado para enfocarse en lo que realmente quieres alcanzar, tomando en cuenta tus objetivos profesionales. Todo el programa es práctico y desarrollando tu propio proyecto de conferencia, de principio a fin.

Inversión: 699


¿Preguntas? escríbenos a contacto@lenguajecorporal.org