5 cosas que pueden salirte mal en una presentación (Y cómo prepararte para ellas)

“Si algo puede salir mal, saldrá mal” – Ley de Murphy

Reconozco que soy un pesimista funcional, especialmente cuando se trata de dar una presentación. Si una reunión con dos o tres personas significa comprometer las agendas de todos (cosa de por sí complicada), imagina cuando coinciden las agendas de veinte o más, quienes abren un espacio de dos horas para escucharte.

¡Es una gran responsabilidad!

Si bien es importante prepararte a la perfección y recurrir a todas las herramientas tecnológicas que estén a tu disposición, también debes considerar que en el último minuto algunas de ellas pueden fallar. Las circunstancias de tu conferencia no siempre serán óptimas, y anticipar estos escenarios desarrollando un plan de contingencia en caso de que uno o varios ocurran, es tu mejor estrategia para dar una presentación espectacular, no importa lo que pase.

 

1- Lo más común: no cuentas con el proyector digital

Las diapositivas son geniales para presentar datos de forma visual y así tener una mejor referencia sobre fluctuaciones en valores, distancias relativas y más. Mira por ejemplo esta gráfica del precio del Bitcoin…

No hay forma de ganarle a esa línea azul. ¡No me refiero al precio del Bitcoin!, me refiero a la representación gráfica del precio a lo largo del tiempo. Es la forma más elegante de presentarlo a una audiencia, pero… ¿Y si no cuentas con el proyector digital? puede que hayas enviado la presentación previamente, la tengas contigo en una memoria USB, o incluso tu paranoia te lleve a traer tu propio proyector; aún así, debes considerar la posibilidad de tener que presentar valores como éstos sin contar con apoyos visuales.

¿Cómo hacerlo? usa referencias a conceptos que sean cotidianos para tu público; por ejemplo, que 10.000 bitcoins en el 2010 te alcanzaban apenas para comprarte dos pizzas. Para el momento de la gráfica, los mismos 10.000 tenían un valor de 200 millones de dólares.

La ventaja de prepararte así para este escenario desastroso es que, si todo funciona bien, no solo tendrás imágenes descriptivas, sino que también tus palabras serán fáciles de entender y se complementarán perfectamente con las diapositivas.

 

 

2- Sería ideal un micrófono… pero no funciona

Cuando vas a dar una presentación para más de quince personas o el escenario donde te encuentras está ligeramente separado del público, usualmente requerirás amplificación de audio para poder hablar cómodamente. Pero si Murphy ataca y debes presentarte a capella, debes anticipar tres puntos fundamentales:

  • Ejercicios de respiración y de la voz: Algunas personas nacen con un vozarrón que ni Pavarotti. Personalmente considero que mi voz no tiene mucho volumen, así que he tenido que entrenarla para poder resistir varias horas sin amplificación de audio. Los ejercicios de respiración y garganta son muy útiles para este fin.
  • Practica tus ilustradores: Recuerda que los ilustradores son gestos que usamos para apoyar a nuestras palabras, desde alzar la mano con la palma hacia abajo para decir que alguien es muy alto, hasta los gestos batuta de los oradores profesionales. Para dominarlos, es esencial que practiques la presentación, te filmes y luego verifiques si tienen la amplitud y ritmo adecuados. Aunque a tu audiencia le cueste un poco escucharte, los gestos te permitirán apoyar corporalmente a tu discurso.
  • Piensa que el grupo será pequeño: Puede parecer contradictorio, pero sin importar cuál sea el tamaño de la audiencia a la cual te vas a presentar, practica tu discurso como si fuesen solo cuatro o cinco personas. Para ensayar sin necesidad de atormentar a tus amigos, colócate en la sala de tu casa con cinco sillas alrededor en semicírculo, y asegúrate de dirigirte a ‘todos’. Esto te acostumbrará a expresarte como si tu público se encuentra cercano a ti, y terminarás proyectándolo incluso a quienes se sentaron al final de la sala. En caso de que el día de la presentación falle el audio, podrás hacerlo estando prácticamente en medio de tu audiencia.

 

3- Falta alguien ‘importante’

Te han dado la oportunidad de presentar tu proyecto en una empresa donde has tocado la puerta durante meses. Al fin, llega la fecha de la presentación y justo antes de comenzar… te informan que los dos directivos más importantes están atendiendo una urgencia.

(O quizá solo les da fastidio venir a escucharte).

Ésta es la razón por la que es tan importante prepararte mentalmente; debes imaginarte qué harías en una situación así, pues es natural que tu motivación sufra un fuerte impacto si esperabas presentarte ante los peces gordos. Por eso, siempre que pienses en tu presentación, ten en cuenta la posibilidad de que no te escuche quien tú crees (o quieres) que te escuche; asegúrate de que eso no será un impedimento para dar el 100%.

Es imposible que sepas el impacto de quienes sí te escucharán ese día, y su alcance a futuro.

Esta preparación es importante pues te concentras en el germen de lo que te apasiona del tema y lo que te mueve; ¡Te emociona tanto que serías capaz de darle la conferencia completa a un árbol!

El concentrarte en tu propia emoción te da autenticidad.

 

4- Te ha tocado la presentación al final del día más largo

Si te vas a presentar durante un ciclo de conferencias, sin lugar a dudas la mejor hora es en la mañana después del coffee break. El público acaba de estirar las piernas, ha comido algo y aún están descansados.

Ahora imagina que en una reorganización de la agenda pues otro ponente debe tomar un vuelo, te cambian a la última hora del día. Te toca a las 6:00 pm. Te resignas al cambio y esperas.

Esperas. Y sigues esperando.

Son las seis de la tarde y aún falta un ponente antes que tú. Te sientes cansado y (¿Ligeramente?) enfadado. Por fin, a las 8:24pm, es tu turno… pero no antes de que verifiquen un problema con la iluminación del escenario.

Finalmente comienzas a las 8:54pm, ante un público que está más que agotado; de hecho, ya se ha ido la tercera parte de la audiencia, otro tercio tiene visibles intenciones de irse y solo unos pocos aún permanecen atentos.

No importa.

Te aseguro que entre los que quedan atentos, hay uno o dos que están totalmente dispuestos a escucharte. Es todo lo que necesitas.

Concéntrate en esas dos o tres personas, y agradéceles (Internamente y en silencio) el estar tan dispuestos aún después de un día tan largo. Es tu turno; ¿Supongo que habrás redactado y practicado una introducción espectacular para tu conferencia, verdad…?

¿Verdad…?

Recuerda que la clave de la oratoria es la emoción; debes ser capaz de emocionar aun cuando tu público está exhausto. Por eso es tan importante el Storytelling para la introducción, que será el momento en el que captes la atención soltando un ‘anzuelo’ sobre un problema o situación con la que se identifiquen.

Tip importante: Sé concreto. Piensa cada vez que practiques: ¿Cada parte, cada diapositiva, cada frase cumple con su función? ¿Estoy divagando aquí? ¿Esta otra sección es casi un relleno para hacer tiempo? Es crítico que todos los componentes de tu presentación estén cuidadosamente escogidos. Anticípate a un público cansado; eso te permitirá editar el contenido hasta quedarte con lo esencial.

¡Ninguna conferencia espectacular, tiene elementos superfluos!

 

5- Confiaste en que los demás harían bien su trabajo

Como maestro de ceremonias de los Globos de Oro 2017, el comediante Jimmy Fallon sufrió un percance justo en la presentación inicial, al no contar con el teleprompterdispositivo que se usa en eventos a esta escala para leer el guión sin que la audiencia lo note. Para alguien que debería tener suficiente experiencia con la improvisación, el mencionar el desperfecto y luego mostrarse visiblemente nervioso fue realmente inesperado. La recomendación más que obvia es practicar el guión con anterioridad (aunque lo vayas a leer en un teleprompter, es necesario que revises tu lenguaje corporal).

Quizá se trate del control remoto que adquirió vida propia, o el maestro de ceremonias se equivocó al presentarte, o diste un traspié al subir al escenario. Sin importar lo que pase, que eso no te impida brillar.

 

¿Cuáles son las probabilidades?

Afortunadamente, casi todo lo desastroso que puedes imaginar, generalmente termina saliendo bien. Puede que hayan inconvenientes aquí y allá, pero nada que te genere un dolor de cabeza. Sin embargo, prepararte para una conferencia considerando el peor escenario posible, te permitirá perfeccionar tu puesta en escena a niveles que creías utópicos.

Casi lo olvido; recuerda salir temprano, pues ¡No sabes si te puedes quedar atascado en el tráfico!

Recuerda que hablar en público es una habilidad indispensable para todo profesional en la actualidad; para ello, hemos diseñado nuestro Posgrado en Storytelling y Oratoria que puedes estudiar totalmente en línea y con especialistas que te guiarán paso a paso.

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2018-01-20T09:15:55+00:00