El secreto de todo gran líder es dominar su propio lenguaje corporal.

¿Alguna vez te has preguntado por qué algunas personas son tan convincentes y magnéticas como líderes? la autoconfianza y sus palabras son, en parte, su secreto… pero no la historia completa. Las palabras y los argumentos, no importa qué tan bien desarrollados estén, no son suficientes para enganchar o motivar a otros.

Lo que necesitas es el lenguaje corporal correcto.

El lenguaje corporal es increíblemente poderoso. Tu postura, la forma como mueves tus pies y manos, hasta la dilatación de tus pupilas – Son solo ejemplos del lenguaje corporal que puede construir o destruir tu imagen como un líder de confianza y empático.

En este artículo, descubrirás…

– Por qué el lenguaje corporal es tan similar alrededor del mundo,
– Por qué deberías evitar la ‘zona íntima’, y
– Por qué las mujeres son mejores al leer el lenguaje corporal que los hombres.

Un liderazgo sólido requiere una excelente comunicación – incluyendo el lenguaje corporal.

Comencemos desde el mismísimo principio. Los líderes de éxito necesitan excelentes habilidades de comunicación. Pero la buena comunicación es más que solo palabras; es también lenguaje corporal.

No vas a convencer o inspirar a nadie sin el lenguaje corporal correcto. Aún peor, puede que des una pésima primera impresión.

De cualquier forma, el lenguaje corporal ideal – proyectado a través de tu postura, gesticulaciones, expresiones faciales, contacto visual, el tacto y el aroma – te ayudará a crear empatía con quien sea que debas comunicarte.

Como líder, tu lenguaje corporal es interpretado y juzgado casi instantáneamente. De hecho, los estudios demuestran que evaluamos la credibilidad y confianza de alguien con solo siete segundos después de haberle conocido.

Eso es mucho antes de siquiera haber dicho una sola palabra.

¿Cómo es posible que esto ocurra tan rápido? bueno, por como nuestro cerebro trabaja. El lenguaje corporal está basado fundamentalmente en el sistema límbico del cerebro.

El sistema límbico es un grupo de estructuras cerebrales responsables de la emoción y la memoria. Es la parte del cerebro que recibe y procesa información emocional. De esa forma, sirve como una especie de sistema de alarma; como primero recibe información, rápidamente determina si ésta es una amenaza.

Dado que los humanos estamos todos programados de la misma forma, y todos tenemos un sistema límbico, el lenguaje corporal es más o menos similar a lo largo de las distintas culturas. Las expresiones básicas de miedo, sorpresa y rabia son todas las mismas alrededor del mundo.

Ése también es el por qué el lenguaje corporal fue una de las primeras formas de comunicación. Nos permitía decidir en segundos si una persona era un amigo, o una amenaza.

Afortunadamente, hoy ya no necesitamos del lenguaje corporal para sobrevivir, pero sigue siendo una habilidad importantísima en los negocios.

Los líderes de éxito no solo son capaces de leer el lenguaje corporal; también saben proyectarlo ellos mismos.

¿Te cruzas de brazos cuando haces una pregunta? si es así, ¡No lo hagas!, no importa si lo haces porque tienes frío. El lenguaje corporal está en el ojo del espectador; la otra persona lo interpreta a su manera, sin importar tus intenciones.

Cuando conocemos a un líder, juzgamos subconscientemente su calidez y autoridad de inmediato. Proyectas calidez a través de un lenguaje corporal ‘abierto’, como ver a la persona que habla, sincronizar tus movimientos con los de ella, asentir, sonreír y mantener tus manos y pies descruzados.

El estatus social y el poder también son proyectados a través del lenguaje corporal; así que si quieres presentarte como poderoso y autoritario, entonces mantén una postura erguida, habla con claridad y mantén el contacto visual. Las personas quieren líderes que pueden proyectar estabilidad y confianza, de esta manera.

Es bien conocida la ‘pose Merkel’, con los dedos en cúpula invertida y una minima sonrisa para mostrarse afable y serena.

Ése es el por qué el lenguaje corporal es tan importante en la política; cuando vemos a un político lo primero que juzgamos es el partido al cual pertenece; lo segundo es su lenguaje corporal. De hecho, Richard Nixon perdió el primer debate televisado contra John Kennedy en gran parte debido a mover nerviosamente sus piernas y secarse el sudor de la frente; eso le hizo ver más estresado y con menos confianza que el demócrata.

En el futuro, el lenguaje corporal va a volverse aún más importante. El mercado de trabajo esta creciendo más, y se está haciendo cada vez más diverso con cada generación. En un equipo multicultural, el lenguaje corporal es clave para comunicarte con las personas de diferentes costumbres. Solo imagina gerenciar una oficina con empleados procedentes de doce países distintos. Puede que no seas capaz de comunicarte en la lengua materna de todos, pero puedes proyectar confianza y calidez con el lenguaje corporal correcto.

Por último, al aumentar cada vez más la comunicación en video y otras tecnologías, se incrementará la necesidad de un buen lenguaje corporal en los líderes. Después de todo, mientras más los veamos, más oportunidad tendremos de juzgarlos por su lenguaje corporal. Si tienes que presentar tus reportes trimestrales vía videoconferencia, las personas con las que no interactúas diariamente te estarán viendo y juzgando subconscientemente a través de tu lenguaje corporal.

Dominar el lenguaje corporal te permite convertirte en un mejor negociador.

Así como la comunicación no es solo sobre escoger las palabras correctas, el negociar no es solo sobre argumentos sólidos y apalancamiento. Cuando se trata de negociar, nada es más persuasivo que el lenguaje corporal.

Estudios del MIT demuestran el impacto del lenguaje corporal, con ejecutivos que deben presentarse ideas entre sí mientras llevan puesto un dispositivo que graba su variedad tonal, modulación y asentimientos. El dispositivo predijo con exactitud hasta qué punto un ejecutivo sería capaz de convencer al público, basándose en su lenguaje corporal. Pararse derecho, darle la cara al público y hablar en un tono de voz bajo, incrementaron las posibilidades de convencer al público.

Los apretones de Trump tienes dos objetivos: proyectar poder y dar de comer a los medios.

Pero adicionalmente a controlar tu propio lenguaje corporal, también debes desarrollar la habilidad de leer a los demás, si quieres ser excepcional negociando. Aquí hay unos tips:

– Evita ver hacia abajo a tus documentos o cualquier otra cosa en la sala; enfócate en la otra persona o grupo de personas. Esto demuestra tu interés.

– Identifica algunos patrones en el lenguaje corporal de tu contraparte. ¿Cuánto contacto visual ofrecen? ¿Cuánto se mueven? Puede que te equivoques al analizarlos si primero no precisas su comportamiento habitual.

Mantente alerta a los clústers de gestos. Los clústers de gestos son sets de ademanes que significan algo cuando van juntos, pero no necesariamente cuando van por separado. Las manos húmedas, por ejemplo, no siempre son señal de incomodidad… a menos que vayan acompañadas de movimientos nerviosos de la pierna o evitar mantener el contacto visual.

– Mantén el contexto presente. Las personas sentadas en la primera fila de un auditorio usualmente cruzan sus piernas para crear una barrera entre ellos y el escenario, por ejemplo. Las piernas cruzadas no necesariamente significan que están en desacuerdo con lo que están viendo.

No olvides tus pies: El lenguaje corporal no solo son los ojos y los brazos. Si una persona mueve sus pies todo el tiempo, probablemente está aburrida o incómoda.

Si quieres mantener una imagen de líder sólido, ¡Mantén tus pies quietos!

Aún con la tecnología comunicacional de hoy, el lenguaje corporal es importante para producir cambios.

Para poder crear cualquier tipo de cambio significativo en los negocios, todos los miembros de tu equipo deben estar sintonizados. Los seres humanos estamos configurados para evitar el cambio, y por naturaleza queremos seguir haciendo las cosas como acostumbramos a hacerlas.

Así que las personas deben ser motivadas a cambiar. ¿Cómo? el mejor método es a través de las emociones positivas. Si solo uno de los miembros de tu equipo muestra resistencia a cambiar, y lo hace a través de su lenguaje corporal, puede contagiar a los demás como si fuese un virus.

Ése es el por qué tú, como el líder, debes estimular el optimismo a través de la forma como te presentas a ti mismo. Mantén el contacto visual, camina con decisión y envía las señales correctas con tus manos. Mantén tus palmas hacia abajo sobre la mesa, por ejemplo. Eso proyecta poder y certeza. Nunca te congeles o demuestres que quieres irte; esas son señales de comportamiento defensivo.

La habilidad de proyectar estas señales a través de tu lenguaje corporal es crucial, incluso a medida que más y más tecnologías aparentemente nos permiten comunicarnos sin ver nuestros cuerpos. Estas tecnologías se dividen en dos: simples y enriquecidas.

La simple es basada en texto, como los chats y emails; usualmente es muy conveniente para la persona que envía el mensaje pero puede ser fácilmente malinterpretada.

La comunicación enriquecida, por otra parte, usa imágenes o la voz de una persona. Las emociones son mucho más claras en esta modalidad, así que es una herramienta esencial para construir buenas relaciones y confianza.

Si usas la tecnología para la comunicación enriquecida, no olvides modular bien tus palabras y mantener un contacto visual saludable, como lo harías en una conversación cara a cara. De otra forma, tu comunicación no será necesariamente ‘rica’.

La comunicación cara a cara siempre será la mejor; ésa es la razón por la que los mejores líderes tratarán de hacer un esfuerzo en conocer a sus empleados en persona, aún cuando siempre estén disponibles con un mesaje o una llamada.

El lenguaje corporal positivo es una parte crucial de la colaboración efectiva.

El lenguaje corporal, especialmente el lenguaje corporal positivo, también es crucial para desarrollar las buenas relaciones de trabajo con otros.

Si dejas desvariar tu mirada cuando alguien está hablando, por ejemplo, sentirán que no son importantes para ti o los estás poniendo a un lado. Eso podría provocar que perdieran la motivación en lo que están haciendo.

Pero los humanos estamos diseñados para colaborar entre nosotros. De hecho, nuestros cerebros tienen neuronas espejo que se disparan de la misma forma sin importar si somos nosotros los que estamos ejecutando una acción, o estamos viendo a otro hacerla. Las neuronas espejo ayudan a construir conexiones emocionales, puesto que nos ayudan a entrar en empatía con la alegría o tristeza de otros.

A pesar de la sonrisa, ¿Puedes detectar la tensión en el apretón de ambos?

Las neuronas espejo juegan un rol en los negocios también; es debido a las neuronas espejo que algunos empleados subconscientemente imitan el comportamiento de su líder. Por eso puedes usar el lenguaje corporal para facilitar la colaboración: sonríe y muestra tu aprecio hacia la persona que está hablando. Gírate hacia ellos para demostrar que estás escuchando y trata de no separarte tras una barrera, como por ejemplo un escritorio.

Solo ten cuidado de no exagerar con el lenguaje corporal cálido; puede que un empleado termine por sentirse incómodo si te acercas demasiado; nuestra zona íntima es una distancia menor a 50 centímetros, así que debes tenerlo en cuenta.

El género juega un papel importante en el lenguaje corporal.

Todos sabemos que las mujeres y los hombres son igualmente capaces de ser excelentes líderes. Pero existen diferencias fundamentales en la forma en que ambos nos comunicamos; la razón está en nuestro cerebro.

Por ejemplo, los hombres y las mujeres procesamos las emociones distento. Ambos tenemos neuronas espejo, pero en el cerebro masculino, el área llamada unión temporoparietal asume el control justo después de que las neuronas espejo actúan. Este sistema produce que los hombres nos enfoquemos mas en el análisis y la solución de problemas; contrasta con el cerebro femenino que procesan las emociones por mucho más tiempo.

Ambos reaccionamos de forma distinta al estrés; los hombres tenemos más reacciones del tipo ‘huir o luchar’, mientras que las mujeres muestras más respuestas emocionales y usan su sistema límbico más. Así que el estrés reduce la habilidad de los hombres de desarrollar empatía, mientras que en las mujeres la aumenta.

Cuando una persona entra en la sala, por ejemplo, los hombres presentes automáticamente dispararán las neuronas correspondientes al instinto de huir o luchar, e incluso buscar rutas de escape de forma subconsciente. Las mujeres tienden a fijarse en el rostro de la persona por un período mayor de tiempo para determinar si son una amenaza o no; solo buscarán una vía de escape si se sienten amenazadas.

Rania de Jordania con el Primer Ministro belga nos demuestran un apretón clásico con contacto visual pleno.

Por supuesto, las diferencias afectan nuestro lenguaje corporal.

El lenguaje corporal femenino demuestra la empatía mucho más efectivamente. Establecen contacto visual y sonríen más que los hombres; también son mejores leyendo el lenguaje corporal de los demas. Es por eso que las líderes tienden a ser más afables. Su mayor riesgo es verse indecisas o inseguras, en vez de empáticas y cercanas.

Los hombres líderes, por otra parte, usualmente prefieren proyectar fuerza, poder y autoridad. El lenguaje corporal masculino es mucho más tosco y directo, y menos sensible a las emociones. Ése es el por qué los hombres tendemos a actuar con poca sensibilidad o excesivamente confiados en nosotros mismos.

Comprender las diferencias culturales en el lenguaje corporal es vital en el mundo de los negocios de hoy.

¿Qué significa cuando una persona junta su pulgar e índice para formar un círculo? Tu respuesta depende de dónde eres. En occidente simplemente significa ‘OK’, en Francia significa cero, en Japón se usa para referirse al dinero y en otros países es considerado un gesto obsceno. Es un gesto que puede malinterpretarse fácilmente.

Estas diferencias culturales son cada vez más obvias en nuestro cada vez más diverso mundo. Así que es importante saber cómo ajustar tu comportamiento en situaciones formales.

Cuando le das una tarjeta de presentación a alguien en Japón, por ejemplo, lo haces con ambas manos y te inclinas un poco, haciendo una reverencia. Igualmente cuando recibes una; allá una tarjeta es considerada parte de la persona.

Las prácticas culturales como las reverencias, varían alrededor del mundo pero el lenguaje corporal es muy similar. Todos podemos identificar las siete emociones básicas: Alegría, Sorpresa, Tristeza, Rabia, Miedo, Repugnancia y Desprecio; esta última, por ejemplo, es la única expresión facial que es naturalmente asimétrica.

Algunos conceptos sociales se expresan de forma distinta de un país a otro, así que es bueno informarte con antelación. Tocar a las personas, por ejemplo, es mucho más común en Brasil que en Australia. En algunas culturas es normal mantener el contacto visual, mientras que podría considerarse ofensivo en otros.

La mejor estrategia es aprender todo lo que puedas sobre las normas culturales del grupo en el que vayas a desenvolverte; de esa manera le sacarás el mayor provecho a tu lenguaje corporal.