Lo más difícil de entender para un cliente: Tus gestos no ‘son’ tu personalidad

Como Coach en Kinésica, me han tocado algunos clientes difíciles (¡Saludos a mis amigos políticos!), en algunos casos porque he tenido que trabajar la inteligencia corporal, romper con el hábito de un gesto manipulador recurrente o cómo mantener la calma durante una negociación dura.

Pero, ¿Lo más difícil de esta profesión?

La parte más difícil es explicarle a tu cliente que no vas a cambiar su forma de ser.

Porque la mayoría cree que de eso se trata tu trabajo.

Explico: Todos, en mayor o menor medida pensamos que la forma como nos expresamos, es parte de nosotros. Por expresión, me refiero a aspectos como:

  • La forma como hablamos, nuestro vocabulario o nuestro acento.
  • Nuestra imagen personal; qué escogemos para vestirnos o el estilo del cabello, y…
  • Por supuesto, nuestros gestos.

En realidad, todos son medios para transmitir un mensaje, pero de ninguna manera ‘son parte’ de nuestra personalidad.

Creo que el ejemplo perfecto es el de la vestimenta. ¿Cuantas veces hemos escuchado a alguien decir: “Me visto así, porque así soy yo” o “Ésta es la ropa que llevo porque es mi forma de ser“?

La ropa que escogemos es una preferencia. Para algunos es un mensaje, y otros lo usan para identificarse con un grupo. Pero no, no es parte de nuestra personalidad pues tu personalidad no va a cambiar si te cambias de ropa.

(Tony Stark es cool con o sin traje.)

Igual pasa con nuestra letra al escribir. Si bien algunos sobrevivieron al método Palmer (No, yo no pude), el tener una letra que compite con los garabatos de un médico apurado, generalmente se justifica diciendo “Ésa es mi forma de escribir”.

“Mejor te lo digo, en vez de escribírtelo.”

Aquí es cuando comienzas a comprender que no porque cambies tu estilo de vestir o mejores tu expresión manuscrita, tu personalidad va a cambiar. En realidad, el único cambio que vas a notar es que te expresas mejor.

Lo que nos lleva a los gestos: la Kinésica

Hace poco hice el comentario de que Ángela Ahrendts, vicepresidenta de Apple, hace años rechazó la sugerencia que le hizo un consultor de imagen al decirle que ‘no fuese tan gestual, pues así no se expresan los CEOs’. 

Es como si te dijeran “Mejor no escribas tanto a mano”, o “No te pongas tanta ropa encima”, o “Mejor córtate el cabello bien corto para que no tengas que pensar en cómo peinarte”.

Es la diferencia entre limitar algo mejorarlo.

Y ésta es la parte más difícil de ser coach en kinésica. La mayoría de los clientes creen que vas a coartarles su forma de expresarse. Que los vas a limitar o peor aún, cambiar su personalidad.

“Yo soy muy gestual, porque yo soy así”

Eso también me lo han dicho muchas veces. ¡Está muy bien que seas expresivo gestualmente! pero si haces el mismo gesto 200 veces en una hora, seguramente vas a cansar y hasta distraer a tu audiencia.

Como este gesto de Enrique Peña Nieto. Lo hace 30 veces por minuto.

Educar a tu cliente comienza por hacerle entender que sus gestos son solo una manifestación de su personalidad. Son un medio para expresarse, pero no son ‘Él’. Aunque tuviese que expresarse con las manos atadas a la espalda, esto no cambiaría en nada quién es. Puede ser todo lo gestual que quiera, pero a su vez cuenta con cientos de ilustradores, gestos batuta y emblemas para ser todo un artista de la comunicación no verbal.

El cambio que notan es asombroso; al desarrollar su vocabulario no verbal, es como si antes hubiesen tenido que hablar con una manzana en la boca o escribir con la mano amarrada a la mesa.

Sería genial que consideraras ser Coach en Kinésica y asociarte a nuestra Fundación; recuerda que las inscripciones para el Diplomado en Kinesics Coaching™ están abiertas y son solo 10 cupos disponibles por edición. ¡Vamos!

2018-02-08T17:08:50+00:00

About the autor:

Jesús Enrique Rosas
Coordinador de Investigación y Desarrollo del Knesix Institute, actualmente en España. Áreas de estudio: Economía del Comportamiento, Cognición Corpórea y Modelos Mentales. Para conferencias y consultas, escríbeme a contacto@lenguajecorporal.org