Hablaba con Augusto, uno de nuestros Consultores en Kinésica quien actualmente es supervisor en una empresa de México.

Conversando recordamos cómo terminó dedicándose a analizar el lenguaje corporal de los demás:

Augusto me escribió hace un par de años a raíz de un artículo que había escrito sobre la proxémica, o la distancia a la cual interactuamos los seres humanos.

Me comentaba que desde niño era un tema que le apasionaba… aunque no sabía exactamente por qué.

Hay gente que tiene manías de sacar cuentas u ordenar cosas; la de él era estar pendiente del espacio que había entre sus compañeros del cole.

Si ese espacio se reducía, o ampliaba; si dos amigos se separaban más de la cuenta o un profesor evitaba ser abordado en el pasillo.

Gracias a esa obsesión… digo, observación constante, era capaz de adivinar si alguien estaba de buenas o malas, o si era el momento adecuado para pedirle algo a algún maestro.

Nunca le prestó atención a sus rostros, sus gestos o su voz.

Solo a la distancia.

Me interesó su caso porque, literalmente, en 20 años investigando el comportamiento humano no me había topado con nadie que tuviese tal habilidad, ni investigaciones al respecto.

Quizá hay gente que comparta con él esa cualidad, pero la toman como algo ‘raro’ o no lo comentan con nadie.

Augusto solo siguió con su manía muchos años; al enterarse de que existía un estudio formal de la distancia a la cual interactuamos, se interesó en el tema.

Aún cuando mantenía estos ‘poderes’, refinándolos a lo largo de años le parecía que eran algo común, nada especial.

(Es el problema cuando te acostumbras a vivir con una habilidad… terminas pensando que no es nada del otro mundo), cuando en realidad, es todo lo contrario.

Terminó certificándose con nosotros (y la parte que más le costó fue la interpretación del rostro).

Augusto realizó varias investigaciones en su empresa bajo nuestra supervisión y dejó boquiabierto a más de uno.

Desde entonces, mantiene un perfil bajo como Consultor en Kinésica estando presente en reuniones y negociaciones críticas.

Lo más interesante del caso es que solo un puñado de personas en la organización está al tanto de lo que Augusto hace. (Ya estamos acostumbrados a que nos vean con cierto pánico cuando se enteran que trabajamos con lenguaje corporal).

¿Tendrás tú una habilidad así, que das por sentado?

A mí, particularmente, solo me gustaba observar a las personas. Simple curiosidad.

(O más bien tratar de equilibrar una profunda timidez).

Si sientes curiosidad por explotar tus habilidades comunicacionales a nivel profesional, considera certificarte con nosotros con nuestroDiplomado y Certificación Knesix™:

https://knesix.institute/diplomado/

En más de una empresa necesitan de tus servicios.

Te espero en el campus virtual,

Jesús Enrique Rosas
Director – Knesix Institute

Suscríbete a nuestras lecciones diarias y descarga nuestro ebook: "100+ tips de Comunicación No Verbal":