Asombra La Resistencia De Este Empresario A La Acidez Estomacal:

El ingeniero jefe de la planta principal de Thomas Alva Edison, terminaba el proyecto personal que había desarrollado sacrificando quién sabe cuántas horas de sueño.

Era una máquina un tanto extraña; un armazón metálico, desnudo en su mayor parte. Se apoyaba en cuatro ruedas de bicicleta, y en su corazón residía un motor a gasolina de cuatro caballos.

Le llamó ‘El cuadriciclo‘.

Era lo absolutamente esencial, para un vehículo.

No tenía reversa.

No tenía volante.

De hecho, tampoco tenía frenos.

Pero eso no le importó, pues en ese mismo momento lo sacó a la calle. Uno de sus colaboradores iba delante de él, alertando a los transeúntes para que se apartaran.

Fue un recorrido de unas tres calles, hasta que se estropeó y no volvió a encender.

No importaba.

Era solo el comienzo.

Logró convencer a William Murphy, un acaudalado hombre de negocios de Detroit, para que financiara el desarrollo del cuadriciclo; su visión era perfeccionarlo y comercializarlo. Pero el proceso de manufactura era tan engorroso y lento, que la fábrica cerró solo año y medio después de haber iniciado.

No llegaron a construir ni una sola unidad.

El ingeniero no se desanimó; trató de aprender de su primer error y contra todo pronóstico, logró volver a convencer a Murphy de financiar su proyecto otra vez.

Una segunda oportunidad como esa no se ve todos los días; pero Murphy le impuso una serie de obligaciones y cláusulas que iban en contra de su visión. El inversionista demandaba que el vehículo saliera cuanto antes al mercado. Para el ingeniero, era prioritario que cumpliese con todas las necesidades que requería el público.

Y eso tomaría tiempo.

Las presiones constantes pudieron más que él: terminó abandonando la empresa.

Un segundo fracaso, aún más estrepitoso.

¿Su reputación? prácticamente destruida.

Pero no se rindió.

Menos de un año después, conoció al magnate del carbón, Alexander Malcomson; un hombre que compartía su pasión por tomar riesgos en pro de proyectos aparentemente imposibles.

Malcomson le garantizó el financiamiento, otorgándole total y absoluto control sobre el proceso.

Por supuesto, logró convencerlo gracias a todo lo aprendido en sus dos primeros fracasos.

“El fracaso es una nueva oportunidad para comenzar, esta vez más inteligentemente”, diría años después.

En 1904, el primer automóvil ‘Modelo A’ salía de planta.

Henry Ford por fin veía realizado su sueño, a sus 45 años.

Pero le quedarían casi 40 años más de innovaciones.

Ford fue uno de los emprendedores más famosos de la historia; transformó nuestra forma de transportarnos y sentó las bases de la industria automotriz.

También es un claro ejemplo de que nadie ‘nace aprendido’ para dirigir; ser el capitán de tu propia empresa requiere estómago y decisión.

(Pero sobre todo, estómago).

Muchos creen que se trata solo de ‘ser bueno en los negocios’, lo que para empezar, es una afirmación demasiado general.

Otros, que debes ser experto en tu área.

Ford es el perfecto contraejemplo de esta afirmación, pues no dudaba en reconocer que no conocía muchos procesos de la producción automotriz… pero se encargaba de encontrar a los especialistas que tuviesen la experiencia y la capacidad de hacer algo genial.

Por ejemplo, tuvo la idea del cuadriciclo cuando vio un vehículo mucho más rudimentario, creado por un tal Charles King.

¿Decidió crear su propio prototipo, desde cero? ni hablar; contrató al propio King para crear una versión mejor del vehículo.

¿Cuántas decisiones debes tomar cada día para tu negocio?

El punto más importante es tu psicología como empresario.

Cómo mantenerte calmado bajo presión, cómo mantener a tus empleados motivados y cómo ser capaz de dirigir la organización sin que las urgencias del día a día te carcoman y te agoten.

Por eso creamos el Máster en Liderazgo Persuasivo: un programa que te enseña todas las herramientas de psicología, inteligencia emocional y comportamiento que necesitas para mantener tu propia máquina gerencial funcionando a la perfección:

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¿Serás tú uno de esos 5?

Toma la decisión hoy. Mañana podría ser tarde.

Te espero en el campus virtual,

Jesús.

2018-09-10T09:27:00+00:00

About the autor:

Jesús Enrique Rosas
Director del Knesix Institute. Consultor en Negociación y Lenguaje Corporal. Para conferencias y consultas, contactar a través de Linkedin.