Ya sea que estemos en el break de un congreso haciendo networking, en una reunión de negocios o simplemente conociendo a un grupo de colegas, existen tres preguntas que pueden ser malinterpretadas por quien las escucha; Si algo hemos aprendido de las relaciones humanas, es que en más de una ocasión una cosa es lo que nosotros pensamos que decimos, y otra muy distinta lo que pasa por la mente (y el corazón) de quien nos oye.

Afortunadamente, un par de cambios en estas preguntas les dan el significado correcto, empezando por:

 

#3. ¿Tú cómo conoces a… (anfitrión)?

Una excelente forma de iniciar una conversación de networking, que inclusive puede cambiarse por “¿Tú cómo conoces (empresa anfitriona o participante en un congreso)?“

La intención de esta pregunta es muy buena (averiguar su relación con el anfitrión/empresa) , pero la redacción es muy escueta. Si nuestra entonación no es cálida sino más bien escéptica, y el ánimo y la autoestima de quien la escucha no está en su mejor momento, puede interpretarse así: “¿Cómo es posible que tú conozcas a (anfitrión)“.

No queremos sonar así, por lo que un leve cambio le da un matiz más amigable:

“¿Tú conoces a… (anfitrión) de… (Industria relacionada al anfitrión)?“

Incluir una industria o rubro relacionado al anfitrión (¡No importa si estamos  tratando de adivinar!), nos muestra más interesados en la otra persona y en lo que hace; si acertamos, le causaremos una grata impresión, y si no lo hacemos… igual le daremos la oportunidad de corregirnos (cosa que le gusta a cualquiera).

#2. ¿Qué es lo que más te ha costado en (tu trabajo, tu negocio)?

Fácilmente pueden responderte ¡Todo!, y allí se corta la comunicación. Toda profesión y empresa es un esfuerzo constante, y estamos enfocando nuestra pregunta en un punto negativo: Lo que le cuesta. Es mejor preguntar:

“¿Cuáles son las satisfacciones más grandes que te ha dado tu (empresa, carrera, profesión)?“

¿Qué crees que le cueste relatar más? ¿Sus penurias, o sus logros? Ésta es una pregunta a cuya respuesta debemos estar muy atentos, pues nos dará las clave más relevantes sobre qué es lo que mueve a esa persona. ¿Nombra a su familia, a la independencia financiera, a un proyecto en específico, o a su superación personal?

[Tweet “Para cualquiera es más fácil relatar sus logros que sus penurias, aunque ambos estén íntimamente relacionados.”]

 

#1. ¿Cómo llegaste al mundo de… (tu industria, tu carrera)?

Daría igual decir ¿Cómo fue que caíste en este mundo?. Pareciera que la persona aterrizó en donde se encuentra por azar. Aunque así fuese, a todos nos gusta “modelar“ nuestra historia personal de tal manera de expresar nuestros éxitos y logros como producto de una serie de decisiones acertadas (Repito, así sea haber comprado el billete de la lotería el día correcto).

Mejor pregunta:

“¿Cuáles fueron las decisiones (o experiencias) que te llevaron a tu medio?“

¿Ves la diferencia? estás asumiendo que tu interlocutor llegó a donde está no por azares del destino, sino por astucia propia. Recuerda que el decir “tu medio“, es reconocer el sentido de pertenencia de la persona por… su medio, claro está.