¿Confundes esfuerzo con resultados? no eres el único que cae en esta trampa:

  • La diferencia entre estar ocupado y ser eficiente

El economista del comportamiento Dan Ariely narra la historia de un cerrajero quien, a medida que se volvía mejor y más eficiente en su trabajo, empezó a obtener menos propinas y más quejas acerca de sus precios. Como cada nuevo trabajo le tomaba menos tiempo y esfuerzo, sus clientes se sentían engañados – a pesar de que el ser un cerrajero rápido era una gran ventaja para ellos.

Con frecuencia confundimos el esfuerzo con la realidad de los resultados; y para quienes trabajamos en un entorno creativo y cambiante, se traduce en el riesgo de malgastar tiempo en solo ‘estar ocupado’, en vez de realizar primero nuestras tareas más importantes.

Confundimos el esfuerzo con eficiencia. 

En el 2011, un estudio realizado por la Escuela de Negocios de Harvard demostró que las personas que realizaban búsquedas en servicios online de vuelos, preferían esperar más por los resultados, mientras el sitio les informaba que estaba ‘trabajando duro’, obteniendo los datos de cada aerolínea.

El supuesto ‘esfuerzo’ del buscador lo hace parecer más eficiente.

El verdadero problema surge cuando lo aplicamos a nosotros mismos. Es demasiado fácil creer que por trabajar 10 horas diarias, contestar cientos de emails, decenas de llamadas y apagar un puñado de fuegos, somos eficientes.

Nos iría mucho mejor apartando dos horas de reflexión para instruirnos, pensar sobre nuestro trabajo y proyectos.

Es más, el trabajo que realmente cuenta (En el que haces una pausa introspectiva para pensar sobre lo que estás haciendo), no te agota sino que más bien te da energía. Así que si estás midiendo tu éxito por lo agotado que estás… cometes un error.

Pero, ¿Acaso no tengo que ‘trabajar duro’?

El problema es cuando le dedicas 95% a trabajar y solo 5% o menos a pensar o instruirte. No estás siendo eficiente; debes apartar tiempo para la reflexión y la lectura, a pesar de que creamos que eso no es ‘Trabajo duro’.

Recuerda: Trabajar duro no es sinónimo de estar ocupado.

La mejor recomendación que puedo hacerte es que hagas tus tareas más importantes temprano por la mañana. Queda de tu parte diferenciar las importantes de las urgentes.

Sobre todo, recuerda que agotarte u ocupar cada minuto de tu día con una agenda rígida, no es una buena manera de medir un día productivo.

Permítete un espacio para pensar.

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2018-02-07T15:34:45+00:00

About the autor:

Jesús Enrique Rosas
Coordinador de Investigación y Desarrollo del Knesix Institute, actualmente en España. Áreas de estudio: Economía del Comportamiento, Cognición Corpórea y Modelos Mentales. Para conferencias y consultas, escríbeme a contacto@lenguajecorporal.org